Qué me resuena: El hecho de que Dios no irrumpe en la historia generando una discontinuidad, sino que se hace presente en ella como sujeto histórico-popular. Esto reafirma mis creencias respecto de un Dios cercano, de un Cristo pobre que, asimismo, se trasluce en los pobres.
Qué no me resuena: La interpretación de Colosenses 2:9. Es la primera vez que escucho la afirmación de que Cristo es tan humano como solo el Hijo de Dios podría serlo, lo cual enriquece mi visión al comprender que Dios se hizo humano no solo en un sentido biológico, fisiológico o anatómico, sino también en su forma de vivir, asumiendo las condiciones de vida de la mayoría de las personas de su tiempo.
Que me disuena: nada por el momento