La Iglesia Católica ha tenido siempre una constante preocupación por los pueblos originarios. Esto se ha expresado en la denuncia de situaciones de injusticia y de violencia contra los indígenas, en la promoción de su dignidad en el fortalecimiento de sus organizaciones y en el diálogo intercultural. el cardenal Joseph Ratzinger, encargó al CELAM la tarea de propiciar este proceso.