Jesús pone toda su pasión en la misión por el Reino. Con coherencia que lo lleva hasta la cruz, por la intolerancia al Reino de los poderosos. Lástima que los poderosos a su vez, mantienen su coherencia anti Reino, anti-Cristo. Otra ruta de salvación habría sido si se hubiesen convertido. Porque Jesús no vino a morir, sino a dar vida y vida en plenitud, la propia del Reino.
Claro toda la misión de Jesús se reivindica con la Resurrección que Dios Padre opera en su ser, trascendiendo la historia y como anticipo del triunfo definitivo del bien. Reivindicando toda la vida, enseñanza y actitudes reveladas en Jesús de Nazaret.
Me encantó y vi el último video, más de una vez y por secciones. Ya logré adquirir el libro Jesús nuestro hermano.
Me resonó, que ahora el autor sí se separa de la teología paulina y se centra en la Teología del Evangelio, del Reino. Paulo pregona que vana sería nuestra fe, sin la resurrección de Cristo, pero vana sería la muerte e incluso la resurrección, sino fuera por la revelación del Reino.
Porque Dios Padre, el solamente bueno, según Jesús, no podía quedarse inactivo y permitir el triunfo del anti-Reino.