Lo que no me suena: Jamás había reflexionado sobre el bautismo de Jesús ni me había planteado la pregunta: ¿por qué debía bautizarse si no tenía pecado? Pues, a pesar de ser plenamente humano, como solo el Hijo de Dios podría ser, eligió siempre el bien. Plantearme esta pregunta enriqueció mi visión de Cristo, pues no había considerado que, al tener en sí mismo el corazón de Dios, pudiera llevarnos a todos consigo y, por tanto, realizar el bautismo de redención en nombre de todos.
Lo que me resuena: Atendiendo a la bibliografía del curso, me resuena el hecho de que Cristo no estuviera a gusto con la normalidad religiosa de su tiempo. A diferencia de las autoridades religiosas de su época, me llama la atención que, a pesar de que se cumplía la Ley, no se viviera verdaderamente como Pueblo de Dios. También me resuena el hecho de que, al tener el corazón de Dios. Jesús estaba más comprometido con las personas que con la Ley.