Lo que me suena
Lo que a mí me suena al profundizar este módulo es poder comprender con mayor amplitud la experiencia del bautismo. Entendí que Jesús, en nombre de todo el pueblo, pide al Padre el perdón de los pecados. Me gustó mucho descubrir que el Padre acoge esa súplica, la recibe y le responde.
También me impactó comprender que toda la vida de Jesús consiste en acercar ese perdón a todos; se hizo hermano de todos. Y cuando aparecieron las dificultades y el rechazo, Él no renunció a nadie ni limitó su misión a un grupo determinado. Al contrario, entregó su vida para que ese amor y ese perdón llegaran también a los fariseos, a los sacerdotes del Templo y a todos los que se oponían a Él.
Otra cosa de la que me hice consciente es que Jesús se hace una amenaza para los sacerdotes, los fariseos y el Templo porque anuncia una relación con Dios que ya no depende exclusivamente del culto y de los sacrificios del Templo. Esto pone en cuestión el poder religioso que ellos ejercían desde esa institución.
Lo que me resuena
Lo que me resuena es la necesidad de conocer a Jesús para aprender de Él, porque en Él la humanidad está llevada a la plenitud, está consumada. Responderle con un "sí" nos hace cada vez más humanos. También se me unía y me resonaba la expresión "humanidad sin imposición".